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Cómo fluir con la vida y disfrutar el proceso

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Todo el mundo habla de fluir con la vida, pero decirlo suele ser más fácil que ponerlo en práctica.

Primero porque nos cuesta trabajo cómo definirlo y luego determinar cómo se hace específicamente bajo nuestra perspectiva. Entonces, te preguntamos... ¿qué es fluir con la vida? ¿Cómo le harías tú para hacerlo?

¿Qué es fluir? 

Fluir significa aceptar y adaptarte a la situación que vives. Si lo pusieras en una analogía, sería seguir la corriente de un río estando dentro de él, habrá momentos de calma, pero también momentos de caos.

Pero cabe resaltar que "aceptar" y "aprobar" no son sinónimos, esto quiere decir que si algo aceptas no quiere decir que lo estás aprobando. Si puedes cambiarlo, hazlo, pero estando consciente que lo único que puedes cambiar a es a ti [email protected]

En este sentido, aceptar los buenos y los malos momentos estando presentes en ese momento, concentrarte en el "aquí y ahora" y dejar de intentar frenar el cauce de un río. Es dejar de controlarlo todo y pensar que todo debe estar "perfecto" para estar bien.

Fluir con la vida, el flow, es encontrar un punto de equilibrio que te permite disfrutar los desafíos que te presenta la vida misma.

Difícil leerlo, difícil intentarlo, difícil al principio... pero el trabajo diario te traerá más paz que caos, créenos. 

Un ejemplo clásico de las ciudades. Es una tarde de tráfico, tienes que llegar temprano a una cita. ¿Tú qué haces? ¿Te alteras, te pones [email protected] o pones tu música favorita y cantas a todo pulmón?

No podrás hacer volar los autos, pero podrás elegir qué hacer y cómo tomar ese momento de tu vida. Así con todo...

Consejos para fluir con la vida 

Valora tus capacidades y habilidades. Esto requiere un trabajo de auto conocimiento. ¿En qué eres [email protected] tú? Sin compararte. Cualquier habilidad, mental, emocional, manual es bienvenida.

Toma pausas. A muchos que les cuesta trabajo fluir es porque requieren tener todo en control y las pausas resultan estresantes porque no se está en un momento "productivo",  pero si no puedes tomar un descanso largo, ve poco a poco tomando pausas, para meditar, evaluar y analizar tus logros y fijar objetivos con calma.

Pide ayuda. Esta creencia de que nadie te quiere ayudar o que si tú no lo haces, no sale bien, te puede hacer mucho daño. Soltar un poco el control puede ser difícil, como en el paso anterior ve poco a poco, delegando y pidiendo ayuda, enfrentándote a lo incómodo.

Enfócate en tu salud. Tu mente puede estar dañando a tu cuerpo. Empieza con lo básico, un poco de ejercicio, alimentación saludable, descanso óptimo y dejar ciertos vicios. No dijimos que sería fácil.

Diferencia entre deseo y necesidad. Muchas veces los confundimos y es cuando surge la frustración. Piensa si lo que estás viendo es realmente un deseo o una necesidad. Por ejemplo, ¿que tu pareja te reconozca todo lo que haces por la relación, es un deseo o una necesidad?

Para un poco la queja prolongada. Si ya pasó y no puedes hacer nada, para de quejarte. Hacerlo por un momento puede ser liberador, pero cuando vives en la queja, en el victimismo y no asumes responsabilidad, lo que haces es estancarte y no fluir.

Saca el ruido de tus pensamientos. Dicen por ahí que tu peor enemigo eres tú [email protected], ¿qué tal si comienzas a cambiar tus pensamientos?, pero mejor aún a observarlos, no juzgarlos, mirar qué te están ensañando, qué límite no has puesto, qué es lo que no has hecho y luego a dejarlos ir.

La clave está en la respiración. Cuando te sientas [email protected] y a punto de colapsar, gritar o hacer daño. Tómate unos momentos para respirar profundo. En la relajación está la clave de la aceptación.

Practica el minimalismo. No se trata de que tires todo, ni de que nada sirve, se trata de vivir con lo que necesitas y te hace feliz. No es vivir en pobreza, sino de agradecer tanto lo que tienes materialmente, como socialmente, como espiritualmente.

Busca inspiración y motivación. Regularmente las encontrarás en aquello que siempre quisiste hacer, pero que no te aportaba "un beneficio inmediato". Ten un propósito y acepta los riesgos.

No es magia. Se trata de practicar estos consejos todos los días. Al principio te costará trabajo, pero como todo en la vida, con la práctica, constancia y disciplina, todo es posible. Recuerda que cualquier momento es bueno para empezar, así seas joven o adulto.

Y si recaes, ten compasión por ti, nadie lo hace perfecto a la primera, entrena tu voluntad no para el resultado inmediato y efímero, sino para los resultados a largo plazo y permanentes.

Fluye con la vida y con el amor.

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Foto: DarkBird / Depositphotos.com
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