Todos, en algún momento, hemos escuchado la frase “¡Dejen de pelear! ¡Parecen perros y gatos!”. Esto es porque existe la idea de que los perros y gatos son enemigos por naturaleza. Pero… ¿Qué tan cierto es esto?
No, no son enemigos. No obstante, la personalidad de ambos animales es muy diferente, y puede crear conflictos entre los dos. De acuerdo con el etólogo animal John Smith, “los perros pueden interpretar el acercamiento amistoso de un gato como una señal de juego, pero los gatos pueden verlo como una amenaza". Cabe mencionar que el instinto de los caninos hace que persigan a los gatos, mientras que el instinto del felino lo hace huir de ellos. Sin embargo, no significa que no puedan convivir bajo un mismo techo.
Como los seres humanos, a estos animales domésticos se les puede educar para que convivan en paz y armonía en la misma casa. Lo ideal es criarlos desde cachorros a ambos para que se entiendan.
No obstante, si tienes un perro y quieres adoptar un gato o viceversa, Rodrigo González, especialista en comportamiento canino, nos comparte algunos métodos para que la convivencia entre estos dos animalitos de compañía sea óptima.

