Corría el año de 1982, y Quincy Jones le insistía a Michael Jackson que debía incluir una canción de rock en su próximo álbum, un tal Thriller.

El experimentado productor quería ampliar la audiencia del talentoso cantante, luego del gran éxito de Off the Wall, cuyas canciones apelaban más a los entusiastas del pop, el funk y la música disco.

Quincy buscaba algo que sonara como la célebre “My Sharona”, de Knack, mientras que Michael diría más tarde: “Quería escribir el tipo de canción que yo compraría si quisiera adquirir una canción de rock. Así fue mi enfoque, y quise que los niños de verdad la disfrutaran: los de educación básica y los universitarios”.

Para lograrlo, Jones y Jackson pensaron que necesitarían la ayuda de un aliado notable, una figura de verdad respetada en el circuito del rock internacional.

Cuando Eddie Van Halen recibió una llamada telefónica en la que le solicitaban participar en una canción de Michael Jackson, colgó enseguida, creyendo que se trataba de una broma. La colaboración con el icono pop por poco no se llevó a cabo.

Pero luego de corroborar que la llamada era genuina, Eddie terminó haciendo mucho más de lo que le habían solicitado. “Escuché la canción e inmediatamente dije, ‘¿puedo cambiar algunas partes? Volteé hacia el ingeniero y solté, ‘OK, desde el interludio, corta esta parte, ve a esta otra, del pre-coro al coro, fuera’. Le tomó quizá 10 minutos juntarlo. Y luego procedí a improvisar dos solos encima de eso”, comentó el guitarrista en 2012.

A Michael le encantaron las modificaciones. Estaba muy agradecido de que Eddie se involucrara en el proceso creativo del tema y no sólo con la parte de guitarra. Eddie, por su parte, pidió de antemano no ser incluido en los créditos de la canción. Le bastó con recibir una caja de cerveza a cambio y pidió, en broma, algunas lecciones de baile por parte de Michael.

El guitarrista hizo aquél trabajo sólo como un favor, sin recibir un solo centavo o regalía por su contribución a semejante éxito masivo, cuyo álbum de origen vendió más de 32 millones de copias tan sólo un año después. Hasta el momento acumula 66 millones de unidades vendidas en todo el mundo: el disco más exitoso de todos los tiempos.

Eddie relató que, alguna vez, al estar formado en una tienda de Tower Records, “Beat It” comenzó a sonar y unos niños lanzaron algunos comentarios no muy favorables acerca de la pieza. “El solo entra y oigo a estos chicos enfrente de mí diciendo, ‘escucha a este tipo intentando sonar como Eddie Van Halen’. Toqué su hombro y dije, ‘¡ese soy yo!’. Fue graciosísimo”.

Referencias:

Sterlling Whitaker, When Eddie Van Halen hit no. 1 with Michael Jackson’s ‘Beat It’, Ultimate Classic Rock, 30 de abril 2015.

Billy Dukes, When Eddie Van Halen served as Michael Jackson’s secret sideman, Ultimate Classic Rock, 2013.

Damian Jones, Eddie Van Halen fans remember his work on Michael Jackson’s classic hit ‘Beat It’, NME, 7 de octubre 2020.