Un irónico balance entre humor y drama.

¿Qué pueden tener en común las obsesiones de dos astrónomos del siglo XVII con dos actores en nuestra época que apenas se conocen?

Por increíble que esto pareciese, la repuesta está en marte.

Para demostrar esta peculiar teoría, inicialmente se nos transporta al año 1600 a una conversación entre dos grandes científicos de esa época: el excéntrico Tycho Brahe, reconocido astrónomo y mecenas del depresivo Johannes Kepler, brillante matemático y también astrónomo. Animados por el vino, entre las interesantes teorías y anécdotas que exponen, descubrimos la codependiente relación entre ambos. Aunque los une su pasión por el descubrimiento, sus motivaciones son muy distintas.

En yuxtaposición a esa historia, somos transportados a nuestra época, en la que somos testigos de las fricciones en una puesta en escena entre dos grandes artistas: uno estrella consumada, en el ocaso de su carrera y el otro brillante y joven talento en ascenso. El proyecto que tienen en común en esos momentos los lleva a una catártica contraposición de los motivos por los que ahí se encuentran.

Aderezada con la interesante temática astronómica, ambas historias son afectadas por ese elemento que no puede tener control ni explicación: la naturaleza humana, representada por marte en una y su metáfora en otra.

Esta conmovedora obra del dramaturgo Juan Villoro, dirigida por Antonio Castro y protagonizada por Víctor Trujillo y Mauricio Isaac, logra hacernos reflexionar sobre las obsesiones, vacíos y búsquedas que afrontamos los seres humanos.

Víctor Trujillo y Mauricio Isaac nos deleitan a través de variables momentos de humor y reflexivos diálogos. Mauricio hace gala de su talento demostrando una sensible interpretación resultado de su gran experiencia en cine y teatro. Cabe destacar el dominio del oficio teatral que tiene en el escenario Víctor, quien pese a ser mayormente conocido por su labor de conductor de Radio y Televisión, nos demuestra su esencia actoral que explota y disfruta en esta otra faceta poco conocida por muchos, con resultados muy positivos e igual de disfrutables a nosotros los espectadores.

Una refrescante experiencia, entre un mar de mero entretenimiento, que no debemos dejar pasar.

Teatro Milán. Lucerna #64, esq. Milán, Juárez, Cuauhtémoc, CDMX.
Del 20 de septiembre al 1 de diciembre.
Viernes 20:45
Sábado 18:15 y 20:45
Domingo 17:30

A continuación una muestra que te hará generar un mayor interés en la obra.

Imágenes y video: iQ Icunacury Acosta & Co