Entre sombras, ritmo y una energía que no pide permiso, TOX irrumpe con Leviatán, un track que no solo se escucha: se experimenta. La canción se mueve entre la tensión y la liberación, construyendo un viaje donde el cuerpo responde antes que la razón.
Con una base poderosa que invita a perderse en el movimiento, el sencillo transforma el baile en algo más que celebración: lo convierte en un acto de expresión, en una forma de romper con lo establecido. Aquí, lo emocional, lo físico y lo social chocan para dar paso a una narrativa que incomoda, cuestiona y libera.
Detrás de este universo está una propuesta que juega con lo simbólico y lo prohibido, resignificando aquello que alguna vez fue señalado, para convertirlo en fuerza, identidad y resistencia.
Ver esta publicación en Instagram
Leviatán es solo una pieza del rompecabezas que TOX comienza a revelar, marcando el inicio de una etapa donde la música no solo acompaña: confronta.

