El calor cada día está más fuerte. Según el Servicio Meteorológico Nacional, se han registrado temperaturas históricas a lo largo y ancho de México. Tan solo en la CDMX, en lo que va del año, ya se rompió dos veces el récord de calor que no se batía desde 1998, siendo 34.3°C el nuevo récord histórico.
Por ende, varios científicos aseguran que es importante aprender a conservar los alimentos en época de calor, debido a que las altas temperaturas incrementan la aparición de microorganismos patógenos, los cuales hacen que los alimentos se alteren, se pudran o se descompongan de manera más rápida, y al comerlos provocan varios males de salud, tales como indigestión, problemas estomacales, problemas respiratorios, piel extremadamente roja, picazón, ronchas e intoxicación.
Es importante decir que la mayoría de los alimentos se conservan mejor en lugares frescos y con ventilación; en el caso de las carnes frías, lácteos, pollo, res, algunas frutas y verduras, es necesario meterlos al refrigerador o nevera para su conservación. No obstante, también es necesario revisar el olor, sabor, color y textura de todos los alimentos, ya que si no son los habituales, es muy probable que estén echados a perder.
Iñaki Manero nos comparte algunos datos y nos da algunas recomendaciones sobre este dedicado e importante tema.

